CUARENTENA 1

CUARENTENA 1

Voy a estar contigo cada día, en el rincón o las anchuras que me ofrezca el espacio de la escucha. Vacíos en el encierro agrandan las dudas y uno se debate entre ese mundo de la imaginación que se encuentra en los libros, tiempo abierto para explorar vidas que uno no se animaría a encarnar. Otras veces, como tobogán de fuego, nos sumergimos en un sueño de ojos abiertos, figuras sorprendentes arrasan los abrazos cercanos y una nube negra grita nuestros miedos con jactancia.

Vengo a visitarte, te propongo pequeños viajes hacia arriba, movimientos gimnásticos y una lengua prodigiosa que aprende nuevos idiomas sobre uno mismo. Estrecho ese pasillo que tú creías tan ancho, te enseño las distancias que separan tu brazo del mío, poco podría yo desde mis páginas si tú no me abrieras la cinta de tus ojos para tomar un sorbo de este jardín de sorpresas.

Algo se despierta entre los edificios, siempre igual a sí mismos, hoy paseas cada movimiento como un lienzo dibujándose de novedad. Qué sorpresa que tu boca se aleje del mordisco y pinte con palabras el encuentro que hoy es alegría por estar. El quiosquero, la terraza del café y los asiduos que ya te esperan como amante efímero que deja su huella en la fotografía del día. El aire te sabe a melodía y puedes estar en cualquier sitio sin pagar el peaje de cerrar esos gestos impresos en tu documento de identidad.

¿Nos vamos?

Acompáñame, no te frenes en el blanco y negro de tus citas, traigo todos los colores que no huelen a muerto, tengo aquí la lujuria de las palabras, tu mejor viaje.

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