Diálogos con alma

Diálogos con alma

-¿Y tú, por qué estás tan tranquilo, no tienes miedo?

-Por qué iba a tener miedo. Cada mañana despierto y atiendo los motivos de mi alegría. Le doy un beso a mi amor, me aseo y me visto acorde a mis funciones, acudo puntual a mi trabajo. Leo y consulto varios libros cada semana, no veo televisión y hago el amor para aprender a volar cada vez mejor, cada vez con un abrazo más amplio.

-Pero, mañana qué pasará, tal vez no haya futuro…

-Por eso no inicias nada de lo que predicas, porque ahorras el trabajo de vivir. Por eso sufres, crees que la vida no empezó, que habrá otra mejor. No le das valor al tiempo, duermes de más, crees lo que sientes y lo que dicen en televisión, no en los libros. Vives alimentando tu angustia.

-¿Cómo llegaste a pensar así? ¿Acaso eres más afortunado que yo?

– Soy afortunado. Mis padres eran humildes y tenían muchos hijos. En mi casa había libros, pero no leía lo suficiente. De muy joven busqué palabras, alguien que me escuchara, un maestro que me indicara el camino del trabajo. Desde entonces no dejé ni un día de insistir en el movimiento del vivir.

– ¿Y tus fantasías, tus sueños? ¿Qué haces con la insatisfacción?

-Todas las noches sueño, mas nunca confundo sueño y realidad. Los sueños hablan de deseos infantiles, reprimidos, sexuales. La realidad nada tiene que ver con eso, me pide comer y tener alimentos en la nevera, pagar el alquiler, cumplir con mis clientes, cumplir con mis amigos. Insatisfacción es cuando quiero otra cosa diferente a lo que vivo y eso no me pasa. Quiero intensamente todo lo que me pasa, hasta lo que no comprendo.

– Yo quiero comprender cómo es la vida, que se haga justicia y me sea otorgado aquello que merezco.

– Nunca las cosas son como uno las pide, ese es un pensamiento infantil de omnipotencia de las ideas. Lo que no nos ha sido otorgado, ha sido rechazado previamente por nosotros. Freud nos habla de que hay deseos diferentes a los de nuestra conciencia y esos siempre hayan satisfacción en nuestros actos.

– ¿Cómo puedo pensar como tú?

-Nadie puede pensar como nadie, pero hay muchos pensamientos expuestos en los libros, hay personas sabias que con su vida nos dan un ejemplo posible. Tal vez debas elegir algún camino y psicoanalizar los obstáculos que encuentras en ti mismo para recorrerlo.

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