Neurosis y Psicosis

Neurosis y Psicosis

Tanto la neurosis como la psicosis, son expresión de la rebeldía del Ello contra el mundo exterior. O si se prefiere, en otros términos, de su incapacidad para adaptarse a la realidad.

En la neurosis se evita, como huyendo de él, un trozo de realidad. No niega la realidad, se limita a no querer saber nada de ella.

En la psicosis hay forclusión, borra esa parte de la realidad e intenta sustituirla.

Antes de que el psicoanálisis se ocupara de la locura (más o menos desde 1907) los tratamientos de la misma se dividían en dos: los que maltrataban al paciente psicótico, haciéndole responsable directo y total de sus padecimientos y los que bien trataban al paciente psicótico, haciéndole irresponsable de todos sus padecimientos.

Tanto en una como en otra forma (de manera diversa) el paciente quedaba aislado. Si era culpable, se lo condenaba a la soledad, con lo cual se ahondaba uno de sus problemas (el rechazo primordial de lo Otro). Y si era inocente, se lo acompañaba demasiado, con lo cual se ahondaba otro de sus problemas (no poder discriminarse del Otro como otro).

Fundamental que el paciente establezca transferencia con el psicoanalista. Debemos decir que es el psicoanálisis el que viene a plantear las cosas de tal manera que no habría tratamiento psicoanalítico de la psicosis antes que el paciente establezca un lazo (de cualquier signo o color) con el que de esa forma habría sido su psicoanalista. Si hay psicoanalista, decimos, aunque sea uno, el loco ya no está solo. Ha comenzado, también, para la locura una conversación.

Las neurosis se generan porque el Yo se niega a llevar adelante una acción en el mundo exterior que represente las tendencias instintivas del Ello. El Yo se defiende a través del mecanismo de la represión. A su vez, lo reprimido se niega a ser reprimido y busca, por otros caminos que el Yo, una satisfacción sustitutiva, el síntoma. Éste aparece al Yo como un intruso y altera completamente su unidad, su integridad.

Las exigencias del Super-yo tienen para el Yo más fuerza que las exigencias del mismo Ello. ¿Por qué? Porque el Super-yo es el que lleva al Yo a reprimir en contra del Ello y no sólo eso, sino que luego de reprimir, afirma aún más la represión mediante una contracarga. Así, el Yo ha entrado en conflicto con el Ello sirviendo al Super-yo y a la realidad.

En la psicosis la percepción del mundo exterior cesa por completo o es totalmente ineficaz. En la psicosis queda excluida la entrada de nuevas percepciones. El Yo busca un nuevo mundo exterior e interior. Surgen dos hechos. Este nuevo mundo es construido de acuerdo al Ello y la causa de esta disociación del mundo exterior es impuesta por la realidad, que es intolerable.

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