DEJE SU MENTE EN BLANCO…
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DEJE SU MENTE EN BLANCO…
«Deje su mente en blanco: por qué la asociación libre es la regla fundamental del psicoanálisis»
Ver el vídeo donde hablo de este tema.
1. Apertura
Imaginemos que entramos en la consulta del psicoanalista. Estamos en la consulta del psicoanalista, nos invita a tumbarnos en el diván y recibimos una consigna que puede resultarnos extraña:
«Diga todo lo que se le ocurra. No seleccione. No juzgue. No ordene. Deje su mente en blanco.»
Uno puede sentirse desorientado, estamos en un nuevo espacio del que posiblemente hayamos fantaseado antes cómo sería hablar con alguien de nuestros asuntos más íntimos, además es alguien totalmente desconocido y que cobrará por esos encuentros, que ahora nos pide que hagamos lo que no solemos hacer, dejarnos llevar por nuestras ocurrencias, hablar sin censurarnos, decir lo que nos pase por la cabeza sin vergüenza, sin temor, sin juzgarnos. ¿Para qué servirá eso que nos está proponiendo?
Dicho esto:
- ¿Cómo se deja la mente en blanco?
- ¿Por qué en psicoanálisis se pide hablar de una manera tan diferente?
- ¿Qué tiene de especial decir cualquier cosa que venga a la cabeza?
No estamos en el parque, no estamos en el salón de casa, estamos en la consulta de psicoanálisis:
Hablar en un análisis no es hablar como se habla con un médico, un amigo o un terapeuta que busca información. El psicoanalista escucha otras cosas. Por eso el paciente también tiene que ocupar una posición diferente.
Del paciente el psicoanalista precisa una actitud de colaboración, ya sabemos que tendrá sus dificultades, sus propias resistencias inconscientes que se irán haciendo presentes a lo largo del proceso terapéutico, pero su disposición a seguir nuestras indicaciones, concurrir a las consultas y hacerse cargo del pacto económico que permite al psicoanalista realizar su función son elementos necesarios para que el proceso tenga lugar.
La actitud del paciente significa muy poco; su confianza o desconfianza provisional no supone apenas nada, comparada con las resistencias internas que mantienen las neurosis. La confianza del paciente hace muy agradable nuestro primer contacto con él, y le damos, por ella, las más más rendidas gracias, pero al mismo tiempo le advertimos también que tan favorable disposición se estrellará seguramente contra las primeras dificultades emergentes en el tratamiento.

2. El descubrimiento de Freud: el inconsciente no se observa directamente
El inconsciente no está en ningún lugar, es un concepto, y para poder realizar un proceso terapéutico de autoconocimiento y transformación que es el que el paciente requiere para eliminar sus síntomas y modificar su actual relación consigo mismo y los demás, requiere la realización de un trabajo nuevo, que no puede realizar solo, que requiere la presencia del psicoanalista y que requiere que aporte sus ocurrencias, es decir, que genere una situación transferencial que permita que el psicoanalista pueda irle interpretando qué de su vida inconsciente reprimida se está expresando en la situación presente. Su historia de deseos no existía antes, hay que producirla.
No es como se creía que el pasado determina el presente y el futuro. Que las experiencias infantiles o situaciones vividas son las que explican por qué uno actúa ahora de una manera determinada. El descubrimiento del psicoanálisis es que es el futuro el que nos determina, que el tiempo de los procesos de nuestra mente inconsciente no es el tiempo del reloj, que va del pasado, al presente y al futuro. El psicoanálisis nos enseña que los efectos que produce la interpretación psicoanalítica en el paciente modifican el pasado y cambian el futuro que estábamos construyendo con nuestra manera de vivir.
El inconsciente no se puede percibir con los sentidos, no está en ningún lugar.

Podemos decir:
Freud descubre que la conciencia no agota la vida psíquica. Lo consciente es sólo una pequeña parte de lo que ocurre en el sujeto.
- Lo consciente hace referencia algo perceptual, se genera a partir de lo inconsciente y es encargado de percibir estímulos exteriores y estímulos interiores, por tanto, como percibe, nos engaña. La verdad y la consciencia no tienen nada que ver.
- Inconsciente: procesos que no aparecen en la conciencia pero producen efectos. Lo inconsciente sobredetermina todo lo demás, es el motor de nuestra vida psíquica, pero lo inconsciente reprimido, aquello que tuvo que ser reprimido de nuestra sexualidad infantil para poder producir un sujeto humano entre humanos.
Frase potente:
El inconsciente no se observa como se observa un órgano del cuerpo. Del inconsciente podemos saber a partir de sus efectos, pero tiene que ser interpretado porque no se parece en nada al pensamiento consciente, el inconsciente es un contrapensamiento. En el inconsciente no hay contradicción, conviven tendencias contrapuestas.
Y esos efectos son:
- lapsus
- olvidos
- sueños
- actos fallidos
- síntomas
Es en el momento en que la palabra del sujeto es más plena cuando el psicoanalista puede intervenir sobre el discurso del paciente, cuando aparece el lapsus, el sueño, el acto sintomático, un chiste, un olvido, el síntoma.
3. El inconsciente tiene que producirse en la situación analítica
El inconsciente no está esperando escondido en algún lugar para ser encontrado. Tiene que producirse bajo ciertas condiciones.
Explicar que:
- Los conceptos analíticos son construcciones teóricas.
- El tratamiento psicoanalítico propicia las condiciones para que aparezcan formaciones del inconsciente porque son a partir de ellas donde se produce la interpretación.
Las dos técnicas fundamentales de las que se sirve el psicoanálisis y que dependen de las características de nuestro aparato psíquico son:
- La asociación libre.
- La transferencia.
Frase de transición:
Si el inconsciente no aparece espontáneamente, necesitamos un método que permita su producción.
4. ¿Qué es realmente la asociación libre?
Asociación libre significa comunicar todo lo que aparece en la mente sin censura, sin selección y sin intentar construir un relato coherente.
No es:
- hablar mucho,
- desahogarse,
- contar la vida cronológicamente.
Es:
- renunciar al control habitual del discurso.
De la hipnosis a la asociación libre
Antes Freud:
- guiaba la búsqueda del recuerdo mediante hipnosis.
Después descubre:
- que los pacientes necesitan hablar.
- que el analista no debe dirigir el recorrido.
Entonces:
El camino hacia el inconsciente no lo marca el analista. Lo marca el propio discurso del paciente.
5. ¿Por qué resulta tan difícil asociar libremente?
Si la consigna es simplemente hablar, ¿por qué resulta tan complicado?
Porque aparecen resistencias.
- olvidamos cosas
- cambiamos de tema
- decimos «esto no tiene importancia»
- sentimos vergüenza
- creemos que algo es absurdo
Y precisamente ahí aparece el material analítico.
Lo que interrumpe la asociación suele ser más interesante que aquello que se estaba diciendo.
Todo acto psíquico comienza siendo inconsciente y para expresarse en la consciencia se tiene que transformar, se tiene que disfrazar, por eso se sirve del mecanismo de desplazamiento y condensación, entre otros. Hay una censura entre el sistema inconsciente y el sistema consciente que determina esa traslación de un material a otro material que pueda ser percibido por la consciencia.
6. La escucha analítica
Aquí cambias de foco.
¿Qué escucha el analista?
No escucha sólo contenidos.
Escucha:
- silencios
- repeticiones
- olvidos
- cambios de ritmo
- contradicciones
- equívocos
Frase potente:
El analista escucha menos lo que se quiere decir que lo que se dice sin querer.
Puedes desarrollar la idea:
El psicoanalista trabaja con aquello que aparece en el discurso más allá de la intención consciente del sujeto.
7. La transferencia: el verdadero motor del análisis
La asociación libre por sí sola no basta. Hay que tener en cuentra otro concepto, otra de las técnicas de las que se sirve el psicoanálisis: La transferencia.
La transferencia es la manera particular en que el sujeto deposita en la figura del analista afectos, expectativas y posiciones inconscientes que provienen de su propia historia.
- no es una relación corriente
- no es amistad
- no es consejo
Fuera del campo de la transferencia no es efectiva la palabra. La palabra debe ser encarnada en la historia misma.
No se interpreta la transferencia, se interpreta en transferencia. La transferencia no es algo que traiga el paciente de la casa, ni es algo que le otorgue como un don el psicoanalista, ni es el pasado del paciente ni nada de eso, es un concepto teórico que se instala cuando se comienza una relación psicoanalítica y que regula no sólo al paciente sino también al psicoanalista.
La transferencia es esencialmente resistente, es el medio por el cual se interrumpe la comunicación del inconsciente, por el que el inconsciente se vuelve a cerrar. El analista debe esperar la transferencia para empezar a dar la interpretación.
Por eso:
La situación analítica no es una relación interpersonal ordinaria; es una estructura.
El paciente jamás va a hablar directamente del inconsciente, porque los deseos inconscientes no están asociados a palabras. Lo que permite acercarse a ellos es la transferencia.
8. ¿Para qué sirve todo esto?
Objetivo descriptivo
Suprimir lagunas del recuerdo.
Objetivo dinámico
Vencer resistencias.
No se trata sólo de recordar más cosas.
Se trata de modificar la posición desde la que una persona vive, desea y sufre.
9. Cierre
Cuando Freud dice: «diga todo lo que se le ocurra», no está proponiendo una conversación espontánea.
Está proponiendo un método, se llama método de interpretación-construcción.
La asociación libre no busca producir un relato coherente. Busca abrir un espacio donde aparezca aquello que normalmente queda excluido por nuestras defensas.
Por eso la regla fundamental del análisis sigue siendo tan simple y tan difícil:
Hablar sin saber de antemano lo que se va a decir.