CORAZONES HERIDOS. ABORDAJE EN TERAPIA DE PAREJA.
By: admin
Categories:
CORAZONES HERIDOS. ABORDAJE EN TERAPIA DE PAREJA.
Ver el vídeo donde hablo de este tema. También disponible en Spotify
CORAZONES HERIDOS. ABORDAJE EN TERAPIA DE PAREJA.
Freud dice que aprendemos a amar para sobrevivir, pero cuando amamos se abre para nosotros una de las mayores fuentes de sufrimiento. El amor no correspondido puede ser, entonces, una gran fuente de sufrimiento para una persona exponiéndole a la frustración.
«Ni contigo ni sin ti / tienen mis males remedio; / contigo porque me matas, / y sin ti porque me muero».
El otro tiene la complejidad de ser para nosotros objeto de amor, objeto de deseo y objeto de goce, cuando reduzco esa triplicidad a una única vertiente del objeto, cuando la anulo, es cuando empiezan los problemas de pareja.
Necesitamos amar, pero cuando hacemos al otro necesario, la necesidad ahoga al amor. Así dice el poeta: Solo puedo amar lo que se me escapa, lo que nunca podré tener del todo. Si te tengo te cosifico, desapareces porque eres parte de mí, ya no te veo, te mato. Para que existas tienes que ir y venir, que exista una frontera, diferencias, un espacio para que la fuerza de atracción vuelva a acercar a los opuestos.
Si transformamos al otro en necesario, se trata de una madre con su hijo. Son esas parejas que tienen que hacer todo juntos, donde, generalmente uno de ellos, no puede separarse del otro o se angustia cuando la realidad le lleva inexorablemente a separarse. El deseo se satisface con otros deseos, con encontrarme con otro deseante que me permita desear. Preguntémonos si es dependencia emocional lo que tengo con mi pareja.
Por contra, si al otro lo reduzco a objeto de deseo, sólo lo puedo desear, no puedo amarlo. Así hay un tipo de hombres que no pueden amar a la mujer que desean ni pueden desear a la mujer que aman. Así aman a su esposa, por ejemplo, pero no pueden desearla sexualmente, por lo que mantienen relaciones con mujeres que no le inspiran amor alguno. Tienen un objeto que es exclusivamente objeto de amor y otro objeto que es exclusivamente objeto de deseo. Con las mujeres que aman, son impotentes, no pueden desearlas.
Hay parejas que se permiten conversar poco porque no se animan, no quieren equivocarse ante la otra persona, quieren parecer perfectos. Son habladores con los compañeros del trabajo, los amigos, y luego con la pareja, mudos. El silencio no deja de ser más que una manifestación del sometimiento y el sometimiento es una proyección del masoquismo, una variante de la sexualidad perversa.
Ni huir ni arremeter contra nada, aprender a conversar tranquilamente, eso enseña el amor. Miguel Oscar Menassa.
APRENDER EL AMOR
El amor es una cosa difícil, y es más difícil que otras cosas, porque en otros conflictos la propia naturaleza exhorta al hombre a concentrarse, a reunir todas sus fuerzas con firmeza, con energía, mientras que en la intensificación del amor el estímulo consiste en darse del todo. ¿Pero […] puede ser el darse, no como algo completo y ordenado, sino al azar, pedazo a pedazo, como lo disponga la casualidad? Ese entregar, que se asemeja tanto a un arrojar y a un desgarrar, ¿puede ser algo bueno, puede ser dicha, alegría, progreso? No, no puede serlo… Cuando regalas flores a alguien, antes las arreglas ¿no es cierto? Pero los jóvenes que se quieren se arrojan el uno al otro con la impaciencia y la premura de la pasión, y no se dan cuanta de la falta de mutua estima que hay en esa entrega desordenada; sólo lo advierten después, con asombro y enojo, por la desavenencia que surge entre ellos a causa de todo ese desconcierto. Y cuando se ha instalado entre ellos la desunión, entonces crece la confusión con cada día que pasa; ninguno de los dos tiene ya en su entorno nada entero, puro e íntegro, y en medio del desconsuelo de una ruptura tratan de retener la ilusión de su dicha (porque todo eso ha sido, según ellos, para alcanzar la felicidad). Ay, apenas son capaces de recordar lo que querían decir con aquello de la felicidad. En su inseguridad, el uno es cada vez más injusto que el otro; quienes querían hacerse bien mutuamente, se tratan de manera dominante e intransigente y en su empeño de salir por algún modo de ese insostenible e insoportable estado de confusión, cometen el mayor error que se puede dar en las relaciones humanas: pierden la paciencia. Se apresuran a llegar a un final, a una decisión que ellos creen definitiva, tratan de aclarar de una vez para siempre su relación, cuyos sorprendentes cambios los han asustado, para que a partir de ese momento se siga siendo «eternamente» (como ellos dicen) la misma. Ése es sólo el último error de la larga cadena de evocaciones que se condicionan unas a otras. Ni siquiera lo muerto puede mantenerse definitivamente (porque se descompone y cambia en su propia substancia): cuánto menos puede ser tratado de forma concluyente, de una vez para siempre, lo vivo, lo animado. Vivir es, precisamente, transformarse, y las relaciones humanas, que son un compendio de la vida, son lo más cambiante de todo, suben y bajan de un minuto a otro, y los amantes son aquellos en cuya relación y en cuyo contacto ningún instante es igual que el otro. Personas entre las que nunca ocurre nada habitual, nada que ya se haya dado, sino siempre cosas nuevas, inesperadas, insólitas. Existen tales relaciones, que deben de ser una dicha inmensidad, casi insoportable, pero sólo pueden surgir entre personas muy ricas y entre aquellas que son, cada una por sí, ricas, ordenadas y recogidas; sólo dos mundos vastos, profundos, autónomos, pueden contraer tales vínculos. Los jóvenes -eso va de por sí- no pueden alcanzar tal relación, pero, si afrontan la vida de manera adecuada, pueden ir creciendo lentamente en dirección a esa dicha y prepararse para ella. Cuando aman no han de olvidar que son principiantes, ignorantes de la vida, aprendices del amor: han de aprender el amor, y para eso hace falta (como en todo aprendizaje) sosiego, paciencia y recogimiento.
Tomar en serio el amor y sufrir y aprenderlo como cualquier trabajo, eso es […] lo que necesitan los jóvenes. La gente ha entendido mal, como tantas otras cosas, la posición del amor en la vida, lo han convertido en juego y diversión, porque pensaban que el juego y la diversión comportan más felicidad que el trabajo, pero no hay nada más venturoso que el trabajo, y el amor, precisamente por ser la ventura suprema, no puede ser otra cosa que trabajo. Por tanto, quien ama ha de intentar comportarse como si tuviera un gran trabajo; ha de estar mucho a solas y centrarse en sí mismo y reunir con determinación todas sus fuerzas y mantenerse firme; ha de trabajar; ¡ha de llegar a ser algo!
Porque […] cuanto más se es, tanto más rico es lo que se vive. Y quien quiere tener en la vida un amor profundo, ha de ahorrar y recolectar y almacenar miel.
De Rainer María Rilke [De: A Friedrich Westhoff, 29 de abril de 1904

Cuando ha pasado tiempo y ciertas rutinas se han instalado en el vínculo muchas parejas sienten que han perdido o disminuido su deseo sexual, y que la pasión se ha transformado en ternura. Al final se vive una vida como la de los padres y no la vida que a uno le gustaría vivir. Ninguna moral soporta la sexualidad.
Es frecuente que despleguemos en la relación de pareja modelos aprendidos de amor que no son reales, que no van bien con esa relación nueva que has establecido con esa persona. Lo que sirve a unos, no sirve a otros y cuando el amor fracasa, la pareja también fracasa.
¿Y por qué recolectar hiel, me merezco esto que está pasando? Se pregunta aquél decepcionado en el amor. Las relaciones nunca responden al orden racional de cosas, no son transacciones donde como yo te di, tú me das. Hay relaciones que se rompen aunque ambos se amen, hay relaciones que se mantienen por toda la vida y se amaron a través de la amargura y el desprecio. Hay amores que matan y amores para toda la vida que viven cada uno su vida sin volver a encontrarse. Tu amado, tu amada, ¿dejan de ser tus objetos de amor porque ya no estén? Forman parte de tu aparato psíquico, en realidad uno no ama a la otra persona, uno se ama en los otros.
Cuando parece que no hay deseo es que el deseo está puesto en otro lado o se ha reprimido. No le podemos exigir a nuestra pareja que nos satisfaga por completo, es mejor situar a la pareja en el mundo donde también habrá otras fuentes de satisfacción. El amor es una construcción, hay que trabajar permanentemente en el amor y la pareja para mantenerlo al día. La mayoría de las parejas ponen el automático y se dejan estar como cuando vivían en familia con sus padres donde estabas seguro de su amor, pese a sus regaños o enfados. La pareja no te va a aguantar todo, la pareja no aguanta la falta de goce.
Son gotas que poco a poco van minando el amor y el deseo en la pareja, una ruptura de una relación no pasa de un día para otro. Tal vez no te diste cuentao no quisiste escuchar, pero seguro que tu pareja ya te estaba avisando.
EYACULACIÓN PRECOZ.
Un exceso de fantasía y excitación, incluso un temor al goce de la mujer, está implicado en la eyaculación precoz. La sexualidad se produce, nos sorprende a nosotros mismos. Por nuestra intolerancia a dejarnos llevar, aparecen los trastornos de la sexualidad y el deseo. Este tipo de trastorno produce insatisfacción y alejamiento de la pareja.
INFIDELIDAD.
Un exceso de represión produce enfermedad, una intolerancia a las palabras, enferma. Hay hombres que están con muchas mujeres y es sólo una mujer. Hay hombres que sólo han estado con una mujer y ha sido múltiples mujeres. Ninguna persona es exactamente esa persona. Realidad psíquica tiene que ver con las palabras. Ninguna infidelidad puede acabar con ningún amor si es que existe ese amor. Hay quienes no soportan sus propias acciones y la culpa les lleva a romper un vínculo amoroso, hay quienes usan la infidelidad para molestar a su pareja y vengarse por algo y por eso van y se lo cuentan, sabiendo que la otra persona no va a poder tolerarlo. Son comportamientos totalmente infantiles que deben psicoanalizarse.
ES TU OBLIGACIÓN.
La sexualidad como una obligación del matrimonio. La sexualidad entre las personas es ineludible, en tanto somos sujetos sexuados, hablantes. Pero de ahí no podemos desprender que nuestra pareja tenga la obligación de realizar ninguna conducta para con nosotros. El amor es dar lo que no se tiene a quien no es.
FANTASEAR
Fantaseas con otras personas y eso te genera sentimiento de culpa. Para convivir hay que aceptar al otro, respetar su intimidad. Cuando queremos saberlo todo de la pareja y le exigimos que sólo nos desee a nosotros, cuando pensamos que es infidelidad ser deseantes, hablamos de la propia inseguridad en nuestro deseo, en tanto nadie sabe ni controla lo que desea. Somos sujetos del deseo.
NO ENCONTRÁIS TIEMPO PARA ESTAR A SOLAS.
Llegáis a la noche agotados. Excusas cotidianas con la que nos vamos alejando del tumulto de los deseos y vamos aplacando la inquietud del goce. Recuerda: el tiempo no se tiene, se produce. Toda relación amorosa necesita su tiempo para seguir viva. Si no producís tiempo para vosotros dos, luego no podéis esperar encontraros deseando.
AFÁN DE DECIR LA VERDAD.
A veces nos confesamos ante nuestra pareja y eso lleva a que no podamos hacer muchas cosas o a generar celos en nuestra pareja. Hay cosas que es mejor mantener en la intimidad para no interferir en la relación de pareja. INTIMIDAD. Sois dos. No podéis pensar lo mismo. Para amarse no hace falta llevarse bien.
En el sacrificio comienza la venganza. No estés en una relación haciendo cosas que no desees hacer. No hay que gustar a cualquier precio, si vives incómodo es que no te amas bien, conócete y te dejarás conocer. Cuando no nos aceptamos a nosotros mismos estamos permanentemente forzados a dar una imagen irreal, para agradar al otro, para que quiera estar con nosotros, cuando tiene que ser algo deseado por ambos, natural, tiene que salir, no forzarse. Si lo que se produce entre ambos no es lindo, tal vez hay que cambiar.
La pareja es un complemento para la vida, no un destino. A veces estamos en pareja con heridas pasadas, haciéndole pagar por el dolor que causó otro. No se puede amar comparando con el pasado. Hay que hacer borrón y cuenta nueva. El amor siempre es una página en blanco, siempre está por escribir. Nunca las cosas van a ser como las piensas, déjate impresionar por las nuevas experiencias, vive la novedad, conoce aspectos de ti misma que no habías explorado. Deseamos a personas deseantes, por eso para tener éxito en tu búsqueda de nuevas vivencias, plantéate inquietudes, comienza por abrirte a nuevos círculos donde puedas desarrollar nuevas amistades, recuerda, internet es una herramienta, pero la vida está allí afuera. Sal. Vive.
EL CORAZÓN QUE RÍE, Charles Bukowski
tu vida es tu vida
no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión
mantente alerta
hay salidas
hay una luz en algún lugar
puede que no sea mucha luz pero
vence a la oscuridad
mantente alerta
los dioses te ofrecerán oportunidades
conócelas
tómalas
no puedes vencer a la muerte pero
puedes vencer a la muerte en la vida, a veces
y mientras más a menudo aprendas a hacerlo
más luz habrá
tu vida es tu vida
conócela mientras la tengas
tú eres maravilloso
los dioses esperan para deleitarse
en ti.