Más sobre las enfermedades psicosomáticas

Más sobre las enfermedades psicosomáticas

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Hola, saludos a todos y todas, gracias por invitarme a participar en este espacio. Ante la pregunta de ¿qué son los trastornos psicosomáticos y en qué se diferencian de una enfermedad orgánica? Son enfermedades donde hay una etiología eminentemente psíquica con afectación orgánica, es decir, donde hay lesión del órgano. No es como en otros trastornos, como las neurosis de transferencia, donde puede haber afectación orgánica pero es funcional, es decir, se altera la función, pero no hay lesión orgánica. Las enfermedades psicosomáticas suelen cursar en brotes y están vehiculizadas por el sistema nervioso autónomo, sistema que regula las funciones de los órganos internos, a diferencia de la histeria, que estaría vehiculizada por el sistema nervioso somático que regula los órganos de relación con el exterior: la sensibilidad y la motricidad.

En el caso de las enfermedades orgánicas, no podemos decir que no haya intervención psíquica, pues siempre la hay en todo lo que ocurra en el sujeto, pero las investigaciones muestran que es la estructura melancólica o depresiva la que suele estar en juego en el desarrollo de estas enfermedades.

¿Todas las personas son susceptibles de que les pase? Evidentemente todos tenemos la capacidad de enfermar, es decir, de poner en juego nuestro psiquismo en el escenario de nuestro cuerpo, pero no todos enfermamos. Más bien lo tenemos que ver desde el producto-efecto final, si hay enfermedad psicosomática, desde ese efecto podemos reconstruir cómo ha sido el proceso que ha llevado a ese sujeto a producir esa enfermedad. Antes no podemos predecir quién va a enfermar o quién no, no se trata de adivinación, eso no existe en las ciencias.

¿Por que algunas personas somatizan el malestar psíquico?

En las enfermedades psicosomáticas es algo más que somatizar el malestar psíquico, hay una falla en el proceso de constitución psíquica donde en lugar de procesar los estímulos por vía psíquica y somática, el psicosomático sólo lo hace por vía somática, padece de una dificultad de elaborar por vía psíquica, para él pensar es doloroso. Es incapaz de simbolizar, tiende a resolver lo somático por vía somática. La enfermedad psicosomática es del orden del afecto trasladado al cuerpo.  El goce en el psicosomático siempre es autoerótico, consigo mismo, es como si no hubiera otro en su ecuación. Es como si fuera un primitivo, todavía no ha alcanzado el estatus de la palabra. El psicosomático, no llora, sino que tiene un ataque de asma, no expresa su cólera, sino que se transforma en un hipertenso.

El tratamiento psicoanalítico de este tipo de pacientes debe llevarles a constituirse como hablantes, a instituir en ellos el nivel simbólico.

Ante la pregunta de qué papel juega el inconsciente en la aparición de síntomas físicos, hay que responder que los procesos inconscientes siempre están en juego en nosotros, van pegados a nosotros, nos sobredeterminan, nos producen. Pero claro, cómo poder interpretarle a alguien lo que quieren decir sus síntomas o el deseo que se juega en ellos si está fuera de una situación psicoanalítica. ¿Vas por la calle y le dices a alguien usted es muy rígido y por eso tiene artritis? ¿Eso le va a curar o le va permitir dejar de padecer esos síntomas? Evidentemente no. Es todo un proceso por el cual el paciente va a ir pudiendo eso que no puede de otra forma, va a ir pudiendo llevar al lenguaje y dejando de usar su cuerpo como soporte de su goce.

 ¿Se puede «curar» lo corporal, por así decirlo, si se aborda lo psíquico? El que se cura es el paciente, ya sabemos que el psicoanálisis no cura al que no se quiere curar, el psicoanálisis es un método de autonocimiento y autotransformación que sirve si uno quiere transformarse, si uno quiere saber de sí mismo. Pero si uno no quiere, no te puede convencer de nada. El que se quiere curar usa ese nuevo saber sobre sí mismo, va cambiando para mejorar su relación con el otro, aparece el otro en su horizonte, empieza a tener una relación diferente con sus deseos, una reacción diferente ante sus deseos y por eso se va curando.

Yo recomiendo el psicoanálisis a todo el mundo, pero lo recomiendo mucho más a las personas que sufren enfermedades incapacitantes, que viven un día a día dificultoso, a veces horroroso. Es una mala elección vivir así. El cuerpo no se tiene que notar, si se nota es porque estamos haciendo mal uso de él.

Muchas gracias.

Si consideras que un tratamiento psicoanalítico puede ayudarte en este momento de tu vida, contacta conmigo y planteamos una propuesta personalizada para ti.

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