¿RETIRO ESPIRITUAL O APRENDER A TOLERAR LA INCERTIDUMBRE?

¿RETIRO ESPIRITUAL O APRENDER A TOLERAR LA INCERTIDUMBRE?

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Están muy de moda las experiencias de retiros espirituales, ayunos terapéuticos, packs en los que se parece comprar un poco de bienestar, mejorar la relación con uno mismo, perder algunos kilos o, simplemente, alejarse de situaciones cotidianas estresantes.
¿Es ese un camino de autotransformación?

Nunca ha sido plato fácil para el ser humano el vínculo con los demás, nuestras primeras relaciones han estado marcadas por la necesidad y la supervivencia, nacemos entre los brazos de otros y precisamos de su asistencia y existencia un tiempo mucho más prolongado que en el caso de otras especies. Además, por las características de nuestro desarrollo social, ese círculo familiar e íntimo ha de extenderse a otras vinculaciones más amplias que nos llevan al pleno desenvolvimiento de una persona, el entorno escolar, el entorno laboral, los vínculos de amistad, amorosos, etc… Tampoco el ritmo de vida actual es sencillo ni pausado, no viene marcado por nuestros caprichos, sino por lo que se ha pautado o definido como normalizado, dentro de las variadas normalidades existentes en las diferentes culturas habidas.

En este estado de cosas, unas personas consiguen un nivel de adaptación compatible con el bienestar, cierta comodidad, cierto desarrollo de intereses personales, un desarrollo íntimo de ciertos vínculos, etc. Pero otras personas viven el curso de la socialización con desajustes y dificultades que se manifiestan en una diversidad de expresiones, como insomnio, inhibición, desgana, depresión, obsesiones, ansiedad, estrés, cansancio, hipersomnolencia, etc. Frente a lo que parecerían ser síntomas de surmenage, agotamiento por las exigencias de la vida actual, hay quienes proponen el apartamiento de esa cotidianidad como desintoxicación o descarga de tensiones.


Ya en épocas de finales del XIX, comienzos del siglo XX, Freud nos habla en sus publicaciones de los famosos balnearios, donde los usuarios, pacientes o visitantes buscaban en ese retiro un mejoramiento de sus síntomas a través de baños termales, masajes, paseos y, sobre todo, el apartamiento de sus relaciones y ritmo habitual de vida. Y algunos efectos conseguían. Pero, ¿qué ocurre cuando el paciente retorna a su domicilio, a su relación matrimonial, a sus obligaciones? Según vemos reseñar en los estudios, los síntomas retornaban, como aquél que yendo de vacaciones al volver, encuentra todas sus tareas pendientes. No debe ser esa la solución a esas tensiones que el sujeto socializado experimenta en su vida ordinaria.

Para esto se desarrolló, precisamente, el Psicoanálisis, para ahondar en las causas de estos males de nuestro tiempo y proponerles soluciones definitivas, no en vano, si la solución para dejar de estar agobiado es vivir en una ermita, cuántas ermitas habría que construir… las ciudades estarían desiertas de personas.

UN HOMBRE SOLITARIO NO ES UN HOMBRE, MIGUEL OSCAR MENASSA

Un hombre solitario
no es un hombre
pero
un hombre que construye
semejante soledad
semejante fortaleza
de palabras
unas contra otras
águila voraz
en medio de las cumbres
y todavía más
no es un hombre solitario.
Un hombre
que se deja llevar
por sus palabras
no puede ser embalsamado.
Un hombre que canta
desesperadamente
el porvenir
brújula atascada
en una dirección
siempre diferente
no tiene Norte.
No hay altura que sobrepase
mis últimas palabras.
Escribo y lo sé el viento
me llevará lejos de mí.
Alguien tocará mi voz
en algún campo de batalla
y alguna tarde espléndida
morirá por mí.
Me fuerzo a comprender
y el hombre es inasible.
Se pudre y no se pudre.
Muere y canta a la vez.
Se deja volar
y para caer
pesadamente
corta sus alas.

Vértigo de luz
el hombre
un perfume
una música
a punto de olvidarse.
Abro la boca
y en un bostezo universal
aspiro profundamente tu cuerpo
y salto por los aires:
Hombre,
ave solitaria
minúscula y grandiosa
vuelo tembloroso
el último vals.

Quedó claro, un hombre, una mujer, solitarios no son un hombre. Las personas somos eminentemente sociales y toda dificultad en este proceso tiene que psicoanalizarse, lo que no quiere decir que todos tengamos que ser de una única manera, no hay hormas, no hay clichés, hay ejemplos de vivir a través de la vida de otras personas, cada uno tendrá que encontrar su propia manera de vivir, su propia manera de vivir entre otros. No es fácil, no es difícil, es la vida de un humano, es nuestro único trabajo: ocuparnos de ser entre otros.


¿Eso quiere decir que para convivir tendré que renunciar a ciertas cosas? A veces sí, a veces no. Hay cosas que están prohibidas para todos, por ley, si infringes la norma viene la policía y ni el psicólogo te rescata. Hay cosas prohibidas para la moral de tu familia, de tu comunidad, prohibidas o mal vistas, o mal consideradas. Solución, o respetas esas normas morales que permiten la convivencia en tu comunidad o cambias de comunidad. Pero en toda comunidad de humanos va a haber normas morales, límites que si los traspasas se van a castigar, ya no viene el policía y te lleva hasta el juez, sino que se castiga con pérdida de amor, abandono, escarnio, despido, desprecio… Uno tiene que ir adaptando sus comportamientos, sus tendencias según con quién estés. No somos los mismos, no podemos ser los mismos siempre.

¿Por qué digo esto? Porque no es lo mismo cuando una va por la vida haciendo sus cosas, con sus amistades, que cuando estás en el entorno laboral, o en pareja, o como padre o como madre… No puedes ser el mismo, no puedes mirar sólo por ti, vives entre otros. ¿Que te molestan los otros porque opinan, quieren cosas diferentes a las que tú quieres….? Vete de retiro o abandona todo… pero, ¿qué te queda? No se puede vivir solo, sola. Tendrás que volver a enamorarte, volver a trabajar, tendrás otros compañeros, otras exigencias.

No puedes ser el mismo, no puedes mirar sólo por ti, vives entre otros.

PARA VIVIR, RAÚL GUSTAVO AGUIRRE

Para vivir,
yo busqué un sitio oscuro.
Para vivir.
Para vivir,
practiqué el mimetismo.
Para vivir.
Me compuse mil caras,
mil caras inocentes,
mil caras complacientes.
Para vivir.
Mil caras diferentes,
mi amor, mi buen amor,
mi amor que sólo tienes
la cara del amor.
Yo cavaba la tierra,
callaba, me escondía,
borré todas mis huellas,
me deshice de todo,
mi amor, para vivir.
Para vivir,
yo busqué un sitio puro.
Para vivir.
Para vivir,
sólo había este abismo,
mi amor, para vivir.

El psicoanálisis se demuestra una poderosa herramienta para la neurosis, esta manera con la que el sujeto se defiende de peligros o exigencias de una manera exagerada, huyendo de la realidad a las fantasías donde encuentra refugio o satisfacción momentánea, pero apartándose de la acción y la verdadera transformación de la realidad, privándole, por tanto, de la verdadera satisfacción de sus deseos. Huir del día a día no es la cura a los problemas, no soluciona el estrés, aunque lo calme. Aprender a convivir de forma diferente, redimensionar los miedos, cambiar las respuestas, aprender a ser otros es necesario para seguir adelante. El amor es necesario para el humano, y amar no es sólo estar en pareja, amar es darse a los otros, renunciar al egoísmo, al menos a una parte del egoísmo, para dar, colaborar y recibir. Hay que aprender a amar y amarse de una forma diferente y así habrá un bienestar que nunca has conocido.


EL PASAJERO DE SU DESTINO, VICENTE HUIDOBRO

I
Precedidos por los ruidos de nuestros antepasados y
seguidos por el dolor de nuestros hijos
Aferrados a nuestra edad y cantando cuando las rocas
lloran la muerte de un velero que han preferido sin
razón alguna
O tal vez porque lo vieron jugar en su infancia
O porque era hermoso todo lleno de viento viniendo del
país del viento
No tenemos miedo cuando el viento arranca las palabras
de nuestra garganta
No tenemos miedo de las ballenas ni de todos esos
monstruos que tienen más envergadura que una
campanada
No tenemos miedo de inclinarnos sobre vuestras canciones
de las cuales pueden saltar un gé y ser amenazador
y el vértigo infinito de las brumas
No tenemos miedo del más allá que se agita como un
mudo el más allá que va a saltar sobre nuestra razón
Y de ese frío lúcido que vela sobre la constelación de
nuestras inquietudes
Más absurdo que el muerto que han enterrado con la
mitad de una carta en el cerebro
Con una palabra fabulosa en medio de la lengua
Con un gran rostro entre dos hilos de lágrimas al fondo
de sus ojos
Esos ojos que se convertirán en tiernos guijarros sobre los
caminos del más allá
Todo esto es útil para la formación de la superficie
Para el interés del fuego impaciente en el fondo de su
antro
Y debemos señalar su trabajo y elogiar su ley
Es tarde en todos los rincones del mundo
Es tarde y él tarde va a hundirse en el mar
Sin soltar el timón del horizonte
Porque él es el jefe único él guarda el secreto
Él puede levantar el brazo y desatar de la muerte el
cadáver reciente
Ahora que tú tiemblas como el mar
El horizonte va a hundirse para siempre
Ahora que la selva se pasa al enemigo
Lánzate sobre el mar
Separando las olas como el cadáver separa la eternidad
Hombre tú ves que el mar se amalgama y tienes miedo
Tú bien podrías saltar por encima de la conflagración de
mentiras unánimes
Invade el terreno sideral sin vacilar
Invade los países del loco que te desprecia y te mira con
la parte inferior de su alma
Proclama tu importancia a la tribu sometida que empieza
a aparecer en el fondo del cielo

Si estás interesado/a en iniciar una terapia psicoanalítica, ponte en contacto conmigo y reservamos un horario para ti.

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